A lo largo de la vida experimentamos cambios de diferente naturaleza desde que vamos por primera vez al colegio, a encontrar o perder un trabajo, casarnos o divorciarnos, tener un hijo, mudarnos de casa o de ciudad, la pérdida de un ser querido, también nos vemos sorprendidos por diferentes situaciones algunas maravillosas e inolvidables que nos hacen sentir alegres y otras traumáticas que nos producen lo contrario pena y tristeza.
En cualquier caso todas éstos cambios producirán en nosotros estrés, ansiedad, fatiga,falta de sueño, exaltación, nerviosismo, falta de apetito, cansancio, tensión muscular etc etc, según dicen los profesionales debemos aprender a ordenar nuestro cerebro y gestionar la energía de nuestro cuerpo, asimilar lo sucedido con ayuda o no, para avanzar y seguir adelante y que éso por lo que estámos pasando no frene nuestra vida, asimilar el cambio y seguir nuestro camino.
Para que la ansiedad y el estrés no se conviertan en nuestros compañeros de viaje debemos saber que cuantos más recursos y energía tenga nuestro organismo mejor preparados estaremos par afrontar todas éstas amenazas, aprender una serie de hábitos saludables nos ayudará a prevenir y combatir el estrés, es importante tener en cuenta éstos aspectos de nuestra vida diaria, además existen algunas técnicas de autocontrol del cuerpo y las emociones que podemos aprender y practicar.
-La dieta: seguir un dieta variada, equilibrada que incluya frutas y verduras, moderar el consumo de algunos alimentos como el alcohol, la cafeína o algunos fiambres.
-La rutina de sueño y descanso: los buenos hábitos de sueño harán que el cuerpo y la mente estén descansados y afrontaremos mejor cualquier amenaza.
-Ocio y relax: tanto al acabar la jornada laboral como los fines de semana es importante dedicarse tiempo a uno mismo y olvidarse un poco de los problemas.
-La actividad física: el ejercicio practicado de manera regular genera bienestar físico y mental y activa las áreas del cerebro relacionadas con el placer.
-Relajación: basadas en el control de la respiración y la relajación de los músculos permiten la desactivación fisiológica del organismo activando la resistencia al estrés.
-Yoga, tai chi y pilates: éstas disciplinas combinan el control del movimiento, la respiración y la postura ayudan a restablecer el equilibrio físico y psicológico.
Musicoterapia: tiene efectos terapéuticos sobre el cuerpo y el estado de ánimo sobre todo si el ritmo es lento y pausado.
Es clave en nuestro ocio y relax elegir un lugar apartado de las grandes ciudades rodeados de naturaleza y tranquilidad, los pueblos nos regalan algunas de éstas necesidades, y recordad que debemos dedicarnos tiempo a nosotros mismos.
